Lo que tienes que saber para ser un buen emprendedor

//Lo que tienes que saber para ser un buen emprendedor

¿Alguna vez has sentido que pierdes el tiempo? ¿O que no estás aprovechando todo tu potencial haciendo lo que realmente te gusta? Yo sí.

Durante 15 años estuve trabajando como copywriter creativa en agencias de publicidad y departamentos creativos. Estar contratada, tener una nómina y un horario fijo me permitía llevar un estilo de vida cómodo. Sabía a qué hora entraba y a qué hora salía, y nunca hacía horas extra. Pero un día me planteé si de verdad quería pasar 8 horas trabajando en algo que no me llenaba. No podía parar de pensar que no estaba aprovechando mi tiempo y que no era todo lo productiva que podía ser.

Sentí la famosa llamada del emprendedor que te empuja a crecer profesionalmente, a probar cosas nuevas y a buscar retos.

En un lado estaba yo y en el otro, el mundo digital. Quería ver de qué era capaz y hasta dónde llegaba mi inconformismo, porque estaba segura de que más allá de la rutina existía algo realmente apetecible. Estaba claro que la publicidad y el copywriting eran mi pasión, pero necesitaba reinventarme para cambiar mi estilo de vida.

Por suerte, tener un hobbie siempre me ha dado ese extra de motivación que en los malos momentos vale oro (si me sigues en las redes, ya sabes de qué te hablo… el voley playa es mi otra pasión).

Hoy quiero explicarte porqué salí de mi zona de confort, dejé mi trabajo y me lancé a la aventura de ser copywriter freelance.

Escribo este post desde mi propia experiencia, para aquellos futuros emprendedores que no acabáis de dar el salto.

Te animo a que te atrevas a emprender, pero no a cualquier precio. Antes debes preparar tu plan de acción y tener un objetivo muy claro. Te tranquilizará saber que, aunque te cueste creerlo, ese objetivo está más cerca de ti de lo que te imaginas.

 

Cada minuto que pasa, desperdicias una oportunidad

Cada minuto se crean 571 negocios online, los usuarios de Snapchat comparten 284.722 snaps, se suben 3.660 imágenes a Instagram, se envían 204 millones de emails y 278.000 tweets, se publican 41.000 posts en Facebook…

cada minuto que pasa desperdicias una oportunidadVivimos en un mundo que no para, en el que cada día millones de profesionales se esfuerzan por crear nuevas vías de negocio.

Y tú sigues pensando que un día un muso vendrá a verte a las 3 de la mañana y tendrás una idea brillante como por arte de magia. Empezarás a ganar dinero, serás rico, te comprarás una isla y vivirás del cuento.

Como argumento de una película de Spielberg no está mal. No seré yo quien te diga que es imposible que eso ocurra en tu vida.

 

Sin embargo, para conseguir hacer lo que siempre has soñado hay otro camino más real (sin musos, sin islas y sin cuentos): emprender y tener tu propio negocio.

Así que no pierdas ni un minuto más y ponte las pilas.

 

Ser emprendedor te da vértigo

Llevas tiempo dándole vueltas a la idea de crear tu propio negocio. Sin embargo, no acabas de lanzarte porque:

  • No has encontrado una buena idea de negocio o bien tienes demasiadas y no sabes cuál es mejor para ti.
  • Dudas que puedas ganar suficiente dinero haciendo lo que te gusta.
  • Tienes un trabajo “fijo” y todo el mundo te dice que estás loco si piensas dejarlo para hacerte autónomo.
  • No sabes por dónde empezar y has entrado en una especie de bucle del que no sabes cómo salir.

Yo hoy no estoy aquí para regalarte los oídos y decirte que esto de ser emprendedor está chupado.

Emprender cuesta. Cuesta tiempo, cuesta energía, cuesta dinero y, a veces, incluso cuesta salud. Pero si sigues unas pautas, emprender puede convertirse en una experiencia extraordinaria.

Y no te lo digo porque me lo hayan explicado, tenga un primo autónomo o haya leído muchos posts sobre el tema. Sino porque lo vivo en mi propia piel cada día y conozco muchos emprendedores en mi misma situación.

 

Sin embargo, no a todo el mundo se le da bien ser emprendedor

Quien te diga que con pasión todo es posible se equivoca. Hace falta mucho más.
No es suficiente sentir pasión por algo para dedicarte y vivir de ello. Tienes que tener iniciativa, objetivos y un plan de acción. Y todo esto puedes trabajarlo. Pero hay algo que necesitas tener insertado en tu ADN: el talento.

La vida de freelance no está hecha para conformistas ni para cobardes. Clic para tuitear

Si eres de los que te ahogas en un vaso de agua, ya puedes ir cogiendo el flotador o comprarte una tabla de surf y aprender a saltar olas. Porque tendrás pocos días en que el agua esté totalmente en calma. Pero, ¿sabes qué? Le acabas cogiendo el gustillo a la aventura. Sin una pizca de riesgo no es tan divertido.

El problema empieza en la educación que recibimos. Nos enseñan a estudiar, nos dan toneladas de conocimientos y nos dicen qué cosas no podemos hacer. Pero no nos enseñan a emprender.
No nos explican que todo lo que hacemos debe tener un sentido. No nos dicen que desde que nacemos tenemos una misión: ser felices.

 

¿Sabes cuál es tu gran porqué?

Emprender es solucionar problemas. Empieza por encontrar qué puedes hacer por ti, y cuando lo tengas claro, soluciona los problemas de los demás. Encontrar tu gran “porqué” es básico para que nunca te falten motivos para seguir adelante. Te ayudará a no sentirte como un pulpo en un garaje. Sabrás dónde ir y qué hacer.

Empieza por el final. Pon foco allí donde quieres llegar. Rompe con los bloqueos de que no vas a ser capaz, de que no eres suficientemente bueno y de que nadie te necesita.

También debes romper con el tabú del dinero. El dinero es bueno. Claro que sí. Con él eres más feliz.

  • Puedes tener dinero y ser buena persona.
  • Deseas ganar mucho dinero y no trabajar 24 horas al día.
  • Es posible ganar dinero y tener una muy buena relación de pareja.
  • Se puede trabajar en lo que te gusta y ganar dinero por ello.

Y, por último, te mereces ganar dinero porque estás dando tu tiempo, que es lo más valioso que tienes.

Pero: no trabajes solo por dinero o acabarás arruinado.

tio gilito

 

 Las leyes de todo buen emprendedor

Antes de ser emprendedor, hazte estas preguntas:

¿En qué eres bueno?

¿Qué talento tienes?

¿Qué se te da bien hacer?

¿Qué haces sin esfuerzo?

¿Cuáles son tus puntos fuertes?

¿Necesitas pistas? Fíjate en qué libros lees, qué blogs sigues, qué haces en tu tiempo libre, sobre qué tema puedes pasarte horas hablando sin parar
Cuando lo tengas claro, encuentra tu zona óptima, aplicando esta fórmula:

 

Y ahora sí, estas son las leyes que todo buen emprendedor cumple sin pestañear:

  1. Rodéate de personas que compartan tus intereses y valores.

  2. Empápate de lo que dice la gente relevante de tu sector.

  3. Inspírate en tu competencia, pero no para copiarla sino para ser diferente a ella.

  4. Visualiza cómo quieres estar dentro de 3 años.

  5. Innova cada día para que evitar caer en la odiosa rutina.

  6. Contagia el entusiasmo que sientes por lo que haces.

  7. Sé generoso y comparte lo que sabes con el mundo entero.

 

Traza un plan y pasa a la acción

Practica, practica y practica. Puedes acortar el camino y evitar obstáculos, pero no puedes aprender a ser emprendedor de la noche a la mañana. No sueñes con tener una idea de negocio perfecta. Da el primer paso y la experiencia irá moldeando esa idea para que poco a poco la diseñes a tu medida.

Te será mucho más fácil si creas tu propia marca personal. No tienes que inventarte una personalidad. Siendo tú mismo te basta y te sobra.

Tú tienes algo que nadie puede copiar: tu esencia. Clic para tuitear

Nadie habla como tú. Tu forma de caminar, de vestir, de escribir, de pensar… es única. Sé auténtico.

 

Emprendedor, nunca te olvides de vivir

Muchos emprendedores se olvidan de hacer deporte, dormir bien y llevar una alimentación sana. Medita, haz ioga, juega a voley playa (conmigo 😉), patina… Márcate un horario de trabajo y cúmplelo a rajatabla, pase lo que pase. Sé consciente de que dedicas tiempo a cuidarte.

Por algún motivo se hizo famosa la frase Mens sana in corpore sano. Si el cuerpo no está relajado y no tiene la energía positiva para crear ideas maravillosas, la mente no funcionará. Olvídate de los musos, tú eres tu propia inspiración.

 

Es el momento de decidir si realmente quieres ser emprendedor

Para tomar cualquier gran decisión, hablar con la familia o con los amigos puede ayudar. Hay quien necesita hacer un largo viaje a algún lugar lejano para reencontrarse consigo mismo. En mi caso, lo que me abrió los ojos fue seguir formándome en copywriting y creatividad digital y leer algunos best-sellers. Aquí te los dejo por si te animas a tomar las riendas de tu vida:

los libros que revolucionaron mi estilo de vida

Seguro que tú también has leído algún libro que ha marcado un antes y un después en tu carrera profesional. Compártelo conmigo, estoy deseando saber qué te ha inspirado a salir de tu zona de confort.

Te espero en los comentarios.

Gracias por leerme.

2017-10-26T21:00:40+00:00 Coaching|

10 Comments

  1. Eva 18 octubre, 2017 at 12:44 - Reply

    De Hobbie me encanta crear regalos que tengan funciones útiles para más de una persona y no solamente para quien se lo regalas, un día alguien abrió uno de esos regalos y me dijo: ” a mi me pagan por hacer esto ” y sonreí. Sin duda realizar un trabajo que te llene, cobrar por ello y además ayudar, es una de las esencias de la vida, teniendo en cuenta que necesitamos el dinero porque sino el máximo estaría en el desinterés del cobro. Yo soy de pensamiento emprendedor aunque no a nivel de negocio pero si así fuera no dudo dudaría en contratarte. Hubo un día en el que calculé cuánto dinero necesito para mantener el área de confort que me he creado y el resto, lo gasto. Soy de ciencias, me funciona, lo gasto en viajes, con amigos, cenas, comidas, ocio… Desde pequeña siempre dije que me encanta trabajar para alguien, cobrar a final de mes y olvidarme y en ello sigo pero… Repito, si cambiase de parecer, te contrataría

    • Eva 18 octubre, 2017 at 13:47 - Reply

      Olvidé anotar que me inspiré al ver cómo una buena inversión de energía, tiempo, dinero y buenas intenciones pueden llevarse a su máximo exponencial obteniendo un resultado óptimo, ahí decidí que hagas lo que hagas siempre sale mejor si lo orientas a beneficiar, mínimo, a un tercero y no sólo a uno mismo.

      • elenapeinador 18 octubre, 2017 at 17:31 - Reply

        Eureka! Has dado en el clavo. Cuando inviertes tu tiempo en ayudar a crecer a otras personas, también inviertes en tu propio crecimiento. Veo que entiendes porqué me gusta tanto mi profesión. 😉 Gracias de nuevo, Eva.

    • elenapeinador 18 octubre, 2017 at 17:28 - Reply

      Eres muy sabia, Eva. Me apunto tu fórmula científica para mantener mi área de confort. La entiendo y la comparto, pero yo he querido ir aún más lejos y salir de esa zona de confort. Y es alucinante lo que encuentras ahí fuera. Si cambias de parecer, aquí me tienes. 😉 ¡Gracias por dedicarme unas palabras!

  2. Joan 18 octubre, 2017 at 13:29 - Reply

    ¡Hola hola!

    Ay Elena, con lo que más identificado me he sentido de todo el post es con lo de que no nos enseñan a emprender. Nos enseñan a estudiar y a sacarnos una carrera, que oye, no está mal a priori… Pero luego ves lo que te pide la vida, el cuerpo, la cabeza y los impulsos y te vuelves loco.

    Tú eres publicista y lo tuviste clarinete. A ver si este post ayuda a aquellos rezagados como yo a lanzarse a la piscina. Como bien dices es un proceso lento y costoso, pero el que no lo prueba nunca será capaz de irse a la cama sonriendo por amar lo que uno hace tantas horas al día.

    Antes odiaba currar ocho horas al día, ahora es raro que baje de las nueve. ¡Y tú sabes por qué! A ver si cada vez somos más 🙂

    ¡Gracias por motivar a los que estén por venir!

    Un besote.

    • elenapeinador 18 octubre, 2017 at 17:24 - Reply

      Efectivamente, yo lo tuve muy claro y puse foco en lo que quería llegar a ser. Pero también tuve momentos de dudas y miedos. Al final te das cuenta de que todos nos parecemos mucho. Todos necesitamos algo que nos motive y nos empuje a la acción. Para mí ese “algo” siempre ha sido el deporte y las ganas de seguir creciendo. Gracias a ti también por querer crecer (profesionalmente hablando). 😉 Besos

  3. Yolanda 18 octubre, 2017 at 20:18 - Reply

    A veces nos convertimos en emprendedores porque no nos queda más remedio. Ese es mi caso.
    Me tiraron a la piscina y luego me di cuenta que podía sobrevivir al empujón.

    Sea como sea, gracias por tus consejos. Una voz de aliento y no de desánimo, que es lo que está de moda.
    Lo que tú tienes se llama ACTITUD. De la buena. De la que se contagia.

    Deseando tu próximo post.

    No me viene ahora a la cabeza ningún título que compartir. Pero sí este enlace:
    https://youtu.be/nWecIwtN2ho

    • elenapeinador 23 octubre, 2017 at 17:20 - Reply

      Yolanda! Aún tiene más mérito que te tiren a la piscina por sorpresa y sepas cómo salir a flote. 😉 Sin actitud no vamos a ninguna parte. Tienes razón. Muchas gracias por tus palabras y por el enlace que has compartido, tiene muy buena pinta. Victor Küppers es un gran inspirador! Un abrazo.

  4. Mónica 18 octubre, 2017 at 20:51 - Reply

    ¡Hola Elena! Cuando te conocí el otro día me inspiraste muchísimo, y ahora al leer este post aún me dan más ganas de seguir con esta idea de ser algún día copywriter freelance.
    Sé que me queda mucho camino pero como bien dices ¡con esfuerzo y ganas todo se puede conseguir! Mis hobbies son los idiomas, conocer diferentes países y culturas. El libro que SIEMPRE está en mi mesita de noche es el de S. Covey, “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”. Libro que por cierto voy regalando a cada persona que presiento no sabe qué rumbo tomar en su vida. I will be watching you!

    • elenapeinador 23 octubre, 2017 at 17:15 - Reply

      Hola Mónica! Como bien dices, con ganas y esfuerzo se puede conseguir casi todo. Si tenemos claro lo que queremos, encontraremos la manera de hacerlo realidad. Te deseo muchísimo éxito, y seguro que estaremos en contacto para compartir éxitos. Un abrazo.

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