Déjate de rollos y haz storytelling

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Seguro que tienes un amigo o conocido que siempre es el centro de atención. No sabes cómo lo hace pero todas las miradas van hacia él. Y no es especialmente guapo ni atractivo físicamente. Pero la gente se queda hipnotizada escuchándole. ¿Sabes cuál es su secreto? Storytelling. Sabe contar historias. Y aún más importante: sabe empatizar con la gente. Tiene el poder de crear curiosidad y emocionar, pero no tanto por lo que explica, sino por cómo lo explica.

Ya es hora de que le digas a tu amigo que es un gran storyteller. Te pondrá cara de no saber de qué le hablas. Es entonces cuando te podrás lucir con una de esas definiciones para enmarcar:

Amigo, el storytelling es saber contar historias para captar la atención del público y conectar con sus emociones.

¡Chin-pón! Aquí podría poner punto y final a este post.

Pero si eres como yo, te habrás quedado con ganas de más. Así que hoy te desvelo los entresijos de esa técnica tan misteriosa, deseada por todas las marcas, y que está de moda: ¡el Storytelling! (igual me he venido un poco arriba, pero es que el asunto tiene su miga).

 

El Storytelling es prehistórico

Al ser humano le gustan las historias. Las buenas historias. Las historias de cowboys. Las historias de marcianos. Las historias de fantasmas. Las historias para no dormir. Las historias de la abuela. Las historias del vecino. Las historias de Netflix. Y sí, ahora también las stories de instagram.

¿Te das cuenta de que estamos rodeados de historias?

Toda la vida han existido. Simplemente se ha ido cambiando la forma de explicarlas. Hubo una época en que ni siquiera se utilizaban las palabras, ni se necesitaba papel, blog, facebook ni twitter. El hombre primitivo ya explicaba sus historias a través de pinturas rupestres.

El ser humano siempre ha buscado la manera de explicar su propia versión de la historia. Para ello ha utilizado todo tipo de formatos: manuales, manuscritos, canciones, videos, poemas, telegramas, mensajes en una botella… Incluso la iglesia ha protagonizado el ejemplo más claro de storytelling: la Biblia, con historias como el Arca de Noé.

Todas esas historias han tenido y tienen el mismo objetivo: conectar con las emociones de quien las escucha, ya sea creando esperanza, dando consejos y lecciones de vida o vendiendo un producto o servicio.

Es en este último punto, “vendiendo un producto o servicio”, donde estoy segura que el Storytelling puede ayudarte. Porque, por si aún no lo sabes:

El Storytelling es un arma poderosa en tu estrategia de marketing. Clic para tuitear

El poder de saber contar historias para vender

El Storytelling es sin duda un arma poderosa para hablar de tu marca, de lo maravilloso que es tu producto o servicio y de lo mucho que puedes ayudar a tus clientes.

Lo que explicas tiene que llamar la atención, pero el cómo lo explicas tiene que enamorar. Y para que lo veas claro, te dejo esta historia explicada en un spot:

Veamos cómo tiene que ser una historia para que cumpla su doble misión:

Fascinante. Tu historia o la historia de tu marca tiene que generar curiosidad. Sorprende con los personajes, cambia la manera de narrar o dale un giro inesperado al final. Explica lo que quieras, pero nunca dejes indiferente a nadie. Siempre tienes que hacer sentir.

Lo que despierta sentimientos se recuerda mejor.

Consejera. Detrás de cada historia tiene que haber un mensaje inspirador. Puede ser un consejo, una moraleja, una lección… Cualquier mensaje positivo que ayude a quien lo escuche.

Los consejos siempre son bienvenidos.

Simple. No compliques tus historias queriendo explicar más de una idea. Céntrate en una sola idea, buena y simple.

Lo simple es más fácil de comprender.

Única. La historia que cuentes debe ser única y genuina, auténtica y solo tuya. Y no se tiene que poder copiar, porque habla de algo que solo tú tienes. Tu esencia.

Aquello que es único no se puede copiar.

Creíble. Es importante que empatices con la persona que te escucha, con tu cliente potencial. Ponte en su piel y explícale algo que puede que le esté sucediendo también a él.

Si algo es creíble genera confianza.

 

Tu Storytelling debe estar en todas partes

¿Por qué tu logotipo tiene esa forma y esos colores? ¿Por qué creaste tu empresa? ¿Cómo explicas quién eres y qué haces?
El Storytelling debe responder a todas esas preguntas y a muchas más.

Veamos dónde debes aplicar tu storytelling:

Página de inicio. Escribe la página de inicio de tu web pensando en qué historia hay detrás de lo que ofreces.

Landing page. Crea cada landing page de servicio presentando una historia que explique un problema y su solución.

E-commerce. Explica historias para presentar los productos de tu e-commerce.

Ejemplo: ficha de producto de los collares Waissö

Sobre mí. Escribe un sobre mí que sea épico y que explique quién eres de verdad, como por ejemplo este:

Ejemplo: página Sobre mí de Marian Love Shoes

Spots. Basa tus spots en una historia. Magnífico ejemplo de Ikea:

Testimonios. Enseña los testimonios de tu marca como si fueran historias.

Emails. Llama la atención de tus suscriptores enviándoles emails que conecten con sus experiencias.

Blog. Publica los casos de éxito de tus clientes explicándolos como si fueran historias.

Redes sociales. Escribe tus posts de facebook llamando la atención como si de pequeñas historias se tratara.

Charlas. Empieza tus charlas explicando una historia.

 

Las buenas historias de verdad están a tu alrededor. En cada persona que conoces, en cada estilo de vida, en cada suceso, experiencia, en cada hecho que te ocurre. Solo tienes que mantener los sentidos bien abiertos y saber detectar una buena historia para explicar a tu público.

Olvida los cuentos chinos. Cuenta tu propia historia

No tienes que inventar ninguna historia, seguro que tu vida está llena de miles de experiencias que pueden inspirarte para hacer storytelling con tu marca. Por ejemplo, inspírate en:

  • Cualquier vivencia que hayas tenido y que te haya marcado.
  • El mayor problema con el que te has encontrado a lo largo de tu vida.
  • El motivo por el que creaste tu empresa.
  • El amor que sientes por tu perrito.
  • Tu grupo de música preferido.
  • Esa afición tan frikie que nadie entiende.

De cualquiera de tus vivencias o aficiones puedes sacar una buena idea en la que basar el storytelling de tu marca.

No te cortes. Cuéntame tu historia.

2 Comments

  1. Waissö Clothing 15 marzo, 2018 at 18:27 - Reply

    Como siempre con contenido exclusivo y único! Me ha encantado 🙂

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